1º) Limpiar los cristales:
Para muchos limpiar los cristales es una tarea imposible, siempre quedan marcas,
vetas y huellas. Cada vez que se limpian los cristales hay que limpiar las
ventanas, persianas y marcos. Primero hay que limpiar la persiana, luego el
marco y por ultimo los cristales, si limpiamos primeros los cristales, al
limpiar lo demás los ensuciaremos nuevamente.
2º) Limpiar las persianas:
La limpieza frecuente de las persianas impide la acumulación de polvo entre las
rendijas, suciedad muy difícil de sacar. Esto se evitará pasando un plumero
todas las semanas. Cuando llueve generalmente se bajan las persianas para no
manchar los cristales. Si las persianas quedan salpicadas, limpiar con un paño
mojado en agua con detergente, aclarar perfectamente y secar. Si la suciedad se
ha incrustado, agregar al agua unas gotas de amoníaco y frotar con cepillo.
Realizar este procedimiento por dentro, en los marcos y las ventanas. Para
limpiar las persianas con celosías graduables, mojar un guante de tela en agua
con detergente y pasar por cada una de las laminas de la persiana. Aclarar los
guantes cada tanto para mantenerlos limpios. Cambiar el agua cuando sea
necesario.
3º) Limpiar los marcos:
Primero se limpian los marcos y luego los cristales. Sino al limpiar el marco se
ensuciaran los cristales. Si los marcos son de madera no hay que mojarlos,
bastara con un paño húmedo bien escurrido. Cambiar el agua cada vez que se ponga
sucia. Los marcos de aluminio quedan impecables cuando se limpian con agua y
jabón.
4º) Limpiar cristales y espejos:
Hay muchas técnicas y sugerencias para limpiar cristales. Desde los distintos
productos comerciales con alcohol hasta las recetas caseras más inusuales.
Dentro de las formulas caseras encontramos la mezcla de agua y un poco de
vinagre. Desengrasa y da brillo. También poniendo en partes iguales vinagre
blanca con amoníaco y agua, se obtiene una mezcla de rápida evaporación que deja
mucho brillo.
Los cristales se pueden limpiar con paños que no dejen pelusa o los
limpiacristales con goma en el extremo. La ventaja de este instrumento es que no
deja huellas y solo hay que secar los bordes. Para lograr que los espejos del
baño brillen y no se empañen con facilidad, hay que limpiar con un preparado de
2/3 partes de agua y una de vinagre blanco. Se frota el espejo con papel de
periódico humedecido con esta preparación y se seca con un paño de algodón. Las
mamparas de cristal quedan limpias con un paño mojado en agua caliente con un
poco de vinagre blanco.